1
Comienza con una imagen real de prueba
Elige una imagen que represente tu trabajo real, incluidos los bordes, colores, textos o detalles del sujeto que más te importen.
2
Inspecciona todo el resultado
Mira más allá del efecto principal. Comprueba los bordes del recorte, las sombras, los objetos pequeños, los tonos de piel, las letras y cualquier cambio que no hayas solicitado.
3
Decide basándote en pruebas repetibles
Realiza varias ediciones similares y compara los resultados. Un flujo de trabajo legítimo debe ser comprensible, revisable y adecuado para el uso que tienes previsto.